2 OCT 2026 · por A. Fausto Giungato
Mayot sube en el ranking: 90 puestos en tres semanas
Hace tres semanas, Harold Mayot era un nombre que había que buscar muy abajo en el ranking. Hoy, 2 de octubre de 2026, el francés es el n.º 178 de la clasificación ATP con 312 puntos: ha ganado 90 puestos desde el 9 de septiembre. No es un salto de titular de portada, pero es la historia de un jugador que ha recuperado regularidad y confianza en el circuito Challenger.
En esta zona del ranking los márgenes son minúsculos. Justo por delante de Mayot está David Jorda Sanchis, n.º 177, con un solo punto más. El n.º 176 es Zhizhen Zhang con 315, y por detrás vienen Pavel Kotov (n.º 179, 308 puntos) y Bernard Tomic (n.º 180, 307). Cinco jugadores en ocho puntos: una ronda más puede dejar atrás a dos o tres de golpe.
El motor de la remontada han sido las últimas semanas. Mayot llegó a semifinales en el Challenger 75 de Estambul (27 puntos), después a la final de Rennes, un Challenger 100 (60 puntos), y de nuevo a la final de Saint-Tropez, un Challenger 125 (75 puntos). Dos finales seguidas son un resultado sólido; que llegaran en condiciones distintas, en pista cubierta en Rennes y en pista dura en Saint-Tropez, lo hace aún más interesante.
En Rennes el camino fue limpio. En cuartos derrotó a Clement Chidekh por 6-4 6-4 y en semifinales a Tristan Schoolkate por 6-3 6-3. En la final, contra Sascha Gueymard Wayenburg, ganó el primer set pero perdió en tres: 4-6 6-3 7-5 para su rival. Un título que se escapó por poco, con la sensación de haberlo tenido en la mano.
En Saint-Tropez la semana fue más accidentada. En dieciseisavos Justin Boulais lo llevó al set decisivo (6-4 2-6 7-6, con el tie-break ganado por Mayot por 7-2) y después despachó a Edas Butvilas por 6-4 6-3, que a su vez había eliminado a Grigor Dimitrov. En cuartos superó a Jesper De Jong por 6-3 4-6 7-5 y en semifinales a Murphy Cassone, que se retiró con Mayot por delante 5-7 6-2 4-2.
En la final, sin embargo, se encontró con Titouan Droguet, que ganó 6-3 7-5 y se llevó el título. Es la segunda final perdida en dos semanas: el lado amargo de la racha, pero el cuadro de Saint-Tropez demuestra que el nivel está ahí. La web ya había contado esa final en el comentario dedicado al torneo.
Los puntos pesan en este ranking también por otro motivo: la comparación con hace doce meses. El año pasado Mayot se quedó en octavos en Saint-Tropez (13 puntos) y en cuartos en Rennes (20). Este año esas dos semanas le han dado 75 y 60 puntos: 102 más que en el mismo tramo de 2025, solo con esos dos torneos.
El contexto de la temporada es menos lineal. En los últimos 30 partidos seguidos por la web su balance es de 15 victorias y 15 derrotas, exactamente igualado, pero en los últimos diez Mayot ha ganado ocho y perdido dos. Es la imagen de una curva que sube: tras un periodo gris, la forma reciente está de su lado.
En el circuito principal las cifras cuentan otra historia. En las temporadas completas, en Grand Slams, Masters 1000, ATP 500 y 250 que sigue la web, Mayot tiene un balance total de 3 victorias y 14 derrotas: 2 victorias y 1 derrota en 2023, 0-9 en 2024, 1-4 en 2025. Esos números explican por qué la subida en los Challenger importa: es el camino más directo para volver a los cuadros principales.
Ahora el francés está en Mouilleron-Le-Captif, en el Challenger 75 en pista cubierta que empezó el 28 de septiembre. El cuadro cuenta con 29 jugadores de 11 países y Francia es la más representada, con 11 jugadores. En dieciseisavos Mayot derrotó a Niels Visker por 6-3 7-5 y en octavos volvió a superar a Schoolkate, por 6-4 2-6 6-4.
Contra Schoolkate el cara a cara es ahora de 2-0 para Mayot, contando la semifinal de Rennes y estos octavos. Contra Chidekh es de 1-1 en dos partidos, contra De Jong de 2-0. Son muestras pequeñas, pero describen a un jugador que en estas semanas ha encontrado las respuestas adecuadas contra rivales que ya conocía.
El torneo ya ha perdido algunos nombres importantes. El campeón vigente, Nicolai Budkov Kjaer, que el año pasado derrotó a Patrick Kypson por 6-0 6-3 en la final, cayó en octavos ante Felix Balshaw por 7-5 4-6 7-6(5). Hasta ahora se han jugado 22 partidos, 8 tie-breaks y ninguna retirada: un cuadro equilibrado y muy disputado.
Los puntos en juego miden lo que vale la semana: 75 para el campeón, 45 para el finalista, 27 para los semifinalistas, 15 para los cuartofinalistas y 8 para los octavos. Al llegar a cuartos, Mayot ya ha asegurado 15 puntos: son los mismos 15 que la página de la web indica como ganados desde el inicio del torneo. La web calcula que, si ganara el título, su máximo sería de 372 puntos, 60 más que los 312 actuales: suficiente para subir varios puestos de golpe.
Para Mayot, el partido de cuartos de final es el que más pesa. Ganarlo significaría semifinales y, por tanto, 27 puntos, 12 más que ahora. En el ranking, a esta distancia, cada ronda vale uno o dos puestos, y con rivales tan cerca basta un set más.
La edad también juega a su favor. Mayot cumplió 24 años en febrero, así que está en la fase en la que muchos jugadores consolidan el paso del Challenger al circuito principal. Nacido el 4 de febrero de 2002, aún tiene por delante muchos años útiles, y esta racha le da algo que el ranking no muestra: ritmo de competición.
¿Qué pasa ahora? Si Mayot supera los cuartos, el ranking en directo lo acerca a Zhang y Jorda Sanchis, los dos más cercanos. Si se queda aquí, seguirá en el grupito donde todo se decide por unos pocos puntos.
La historia de esta semana es sencilla: un jugador que no sale en las noticias por victorias espectaculares, sino por su regularidad. Dos finales, una semifinal y unos cuartos a la vista valen más que un destello aislado. En Mouilleron-Le-Captif, Mayot tiene la ocasión de convertir la racha en algo más: su primer título de 2026 entre los torneos que sigue la web.