Nikoloz Basilashvili no se ha ido de Viena con el trofeo, pero sí con un resultado que pesa en la clasificación: hoy el georgiano es el n.º 88 del ranking ATP con 681 puntos, 37 puestos más arriba que el 9 de septiembre de 2026. Un ascenso construido en pocas semanas, entre China y Kazajistán, y prolongado hasta los octavos de final del Erste Bank Open.
Para entender lo rápido que ha sido el salto hay que mirar los números de su ficha. Con los octavos de Viena, Basilashvili ha sumado 50 puntos respecto al inicio del torneo: los que la ATP concede a quien llega a octavos en un 500. No es una cifra enorme, pero en esta zona de la clasificación bastan pocos puntos para superar a varios rivales.
La foto de sus vecinos es elocuente. Por delante está Jacob Fearnley, n.º 87 con 686 puntos, cinco más. Por detrás, Marcos Giron, n.º 89 con 676, cinco menos. Un escalón más arriba, Rinky Hijikata (n.º 86) tiene 689, ocho por encima de Basilashvili. Distancias que se cierran, o se abren, con una sola buena semana.
El motor de la remontada fue el otoño asiático. En Chengdu, un ATP 250 en pista dura, Basilashvili derrotó a Jenson Brooksby por 6-4 7-6(4) en los cuartos y llegó a las semifinales, donde Alejandro Davidovich Fokina lo frenó por 4-6 6-4 6-3, remontando tras perder el primer set. El botín fueron 100 puntos y, como contó la web el 3 de octubre, 21 puestos ganados.
En Shanghái, en el Masters 1000, la historia fue distinta: en la primera ronda contra Adrian Mannarino el partido terminó 6-3 2-2 a favor del francés, con la retirada del georgiano. Cero puntos y un resultado para archivar rápido.
Después llegó Almaty, la mejor semana de su temporada. En el ATP 250 de pista cubierta, Basilashvili venció primero a Marin Cilic por 6-2 7-5 y luego a Facundo Diaz Acosta por 6-2 6-4. En los cuartos se midió de nuevo con Mannarino y esta vez no hubo historia: 6-3 6-1, una revancha con intereses respecto a Shanghái.
En la semifinal apareció un rival de otro calibre, Stefanos Tsitsipas. Basilashvili ganó 6-4 6-7(5) 6-3: un primer set ganado, un segundo perdido en el tie-break y un tercero cerrado por 6-3. El resultado le abrió las puertas de la final.
En la final estaba Daniil Medvedev. Basilashvili ganó el primer set en el tie-break, 7-6, pero el ruso cambió de marcha y cerró con dos parciales claros, 6-1 6-3. Fue una derrota, claro, pero los 165 puntos de la final son el mejor botín individual de su temporada entre los resultados registrados por la web.
En Viena, en el ATP 500 de pista cubierta, el georgiano empezó bien: en la primera ronda venció a Jurij Rodionov por 7-6(3) 6-1. En octavos, sin embargo, se encontró con Carlos Alcaraz. El marcador, 6-1 7-6(11), cuenta dos historias: un primer set sin discusión y un segundo que el español decidió solo en un larguísimo tie-break, en el que Basilashvili sumó 11 puntos.
Alcaraz siguió adelante: en los cuartos superó a Tommy Paul por 6-4 7-6(2) y hoy, sábado 31 de octubre, está programada su semifinal contra Medvedev, el mismo jugador que le negó el título a Basilashvili en Almaty. La otra semifinal enfrenta a Alexander Zverev y Alex De Minaur.
El momento de forma, además, es bueno. En los últimos 10 partidos Basilashvili ha conseguido 6 victorias y 4 derrotas. Si se amplía la mirada a los últimos 30, el balance es equilibrado: 15 ganados y 15 perdidos. Señal de que la temporada no ha sido una cabalgata, pero que el tramo más reciente ha cambiado la perspectiva.
La comparación con el pasado ayuda a medir el valor del ascenso. Basilashvili tiene 34,7 años: nació el 23 de febrero de 1992. En 2025, en los torneos del circuito principal, terminó con 7 victorias, 10 derrotas y ningún título. De 2021 a 2025, la web cuenta 85 partidos, 35 victorias (41 %), 2 títulos y 4 finales.
El punto más alto de ese periodo es 2021: 19 victorias y 18 derrotas, con dos títulos y tres finales. Después el rendimiento bajó: 9-19 en 2022 y 0-3 en 2023. Por eso el otoño de 2026, con una final y una semifinal en dos torneos 250, tiene sabor a regreso a los niveles que frecuentó hace unos años.
Entre sus rivales más frecuentes aparece Taylor Fritz, al que se enfrentó cuatro veces con dos victorias para cada uno. Un equilibrio que describe a un jugador capaz de competir con los mejores cuando el día acompaña.
El contexto de Viena hizo el resto. El Erste Bank Open es un 500 con 32 jugadores en el cuadro y en 2025 lo ganó Jannik Sinner. Hasta los cuartos se han jugado 28 partidos, con 10 tie-breaks y 2 retiradas. Caer en octavos ante Alcaraz, en un cuadro así, aportó igualmente 50 puntos.
¿Y ahora? La web aún no indica la próxima cita del georgiano. Lo que cuenta es la clasificación: cinco puntos lo separan de Fearnley, ocho de Hijikata, mientras que Giron, justo por debajo, está a cinco puntos. Con una semana bien jugada, la carrera hacia la parte alta del ranking puede continuar.
Ponte a prueba
3 preguntas sobre lo que acabas de leer.
1. ¿Quién derrotó a Basilashvili en la final de Almaty?
2. ¿Cuál fue el marcador ante Alcaraz en Viena?
3. ¿En qué puesto del ranking ATP está hoy Basilashvili?