Maja Chwalinska ha escrito la página más bonita de su carrera en Wuhan. En semifinales, la polaca ha derrotado a su compatriota Iga Swiatek por 7-5 6-1 y se ha asegurado su primera final en un WTA 1000. En el último acto del Wuhan Open se medirá con la británica Sonay Kartal, otra finalista que pocos habían previsto.
Era el primer cruce entre ambas: el cara a cara del sitio marca 1-0 para Chwalinska y, por ahora, es también el único precedente. Sobre el papel, el pronóstico era para Swiatek, n.º 9 del ranking frente a la n.º 22 Chwalinska, con un balance en 2025 de 56 victorias y 14 derrotas contra 1-2. En la pista, sin embargo, ganó quien tenía menos que perder.
El primer set fue el más disputado. Swiatek aguantó hasta el 5-5, luego Chwalinska se adelantó y lo cerró por 7-5. A partir de ahí el partido cambió de cara: el segundo parcial se fue por 6-1, sin que Swiatek lograra reabrir el encuentro.
El camino de Chwalinska en Wuhan no ha sido ningún paseo. Empezó con Mayar Sherif, derrotada por 6-3 6-2, y después tuvo que remontar ante Marie Bouzkova: 1-6 6-1 6-1 tras un primer set para olvidar. En octavos frenó a Iva Jovic por 6-4 6-1 y en cuartos superó a Maria Sakkari por 6-0 3-6 7-5, cediendo un set pero reencontrándose en el tramo final.
Swiatek también había llegado hasta aquí con paso de favorita. Primero Magdalena Frech por 6-2 6-1, luego Ashlyn Krueger por 6-1 6-4 en octavos y Ann Li por 6-4 6-1 en cuartos: ningún set perdido hasta las semifinales. Por eso el 7-5 6-1 pesa todavía más, porque cortó una racha que parecía encaminada hacia la final.
También cuentan los puntos. Con las semifinales, Swiatek suma 390 puntos, frente a los 215 que obtuvo el año pasado con los cuartos de final, y en el ranking en vivo gana 175 puntos. Chwalinska, por su parte, ya tiene en el bolsillo los 650 puntos reservados a la finalista, pase lo que pase el domingo.
La WTA pone en orden el dato histórico: Chwalinska es solo la segunda jugadora desde 1990 en llegar a sus dos primeras finales del circuito en un Grand Slam y en un torneo de categoría Tier I o WTA 1000. La otra fue Amélie Mauresmo, entre 1998 y 1999. Nada mala compañía.
Al otro lado de la red estará Sonay Kartal, a quien la WTA sitúa en el n.º 170 del ranking. La británica volvió a la pista tras seis meses de parón, iniciado después de Indian Wells, y desde entonces suma 7 victorias y una derrota en partidos del circuito. Su cuadro, visto ahora, tiene aire de pequeña hazaña.
Estos son sus resultados: Anhelina Kalinina 7-5 6-3, Belinda Bencic 6-0 7-5, Jasmine Paolini 6-2 6-0 en octavos, Elina Svitolina 2-6 6-2 6-4 en cuartos y, por último, Jelena Ostapenko, derrotada en semifinales por 7-6(9) 7-6(5) con dos tie-breaks ganados por un hilo. Según la WTA, todas las rivales que ha superado en Wuhan están en el top 50.
Kartal también carga con un par de récords. Es la jugadora con peor ranking en alcanzar una final de categoría Tier I o WTA 1000 desde 1990 y la segunda británica en esta categoría tras Johanna Konta. Su único título hasta ahora llegó en 2024 en el WTA 250 de Monastir, en Túnez.
El torneo, mientras tanto, ha dejado cifras de montaña rusa. En el cuadro había 56 jugadoras de 31 países; antes de la final se habían disputado 54 partidos, con 19 tie-breaks, 21 encuentros decididos en el set definitivo y dos retiradas. El partido más largo sigue siendo Katie Volynets-Kimberly Birrell, 6-7(1) 7-6(3) 6-3 en 35 juegos.
El palmarés habla de un torneo que suele premiar a las grandes: en 2025 ganó Coco Gauff contra Jessica Pegula por 6-4 7-5, en 2024 Aryna Sabalenka contra Qinwen Zheng por 6-3 5-7 6-3. Este año, en cambio, ninguna de las dos finalistas ha levantado nunca un trofeo de esta categoría, y Polonia y Reino Unido son las únicas naciones con una jugadora todavía en competición.
Lo que está en juego no es solo deportivo. A la campeona le corresponden 1.000 puntos y 665.000 dólares; a la finalista, 650 puntos y 385.001 dólares. Si Chwalinska ganara, según la WTA sería la cuarta jugadora desde 2009 en conquistar su primer título precisamente en un WTA 1000, tras Naomi Osaka, Bianca Andreescu y Victoria Mboko.
En cuanto al ranking, la WTA calcula que Chwalinska subirá hasta el entorno del top 15 y Kartal hasta el del top 50, sea cual sea el resultado de la final. Buena noticia para ambas, con independencia del trofeo.
La final individual está programada no antes de las 18:30 hora local, tras la final de dobles. Será un duelo de estilos e historias distintas: la zurda que acaba de ganar a una campeona de Grand Slam y la jugadora que vuelve tras meses de parón. Quien gane el domingo por la tarde habrá dado, en cualquier caso, una lección a quienes solo miran el ranking.
Para Swiatek queda un torneo que archivar: semifinales, 390 puntos y la certeza de que, incluso en los días torcidos, su nivel sigue siendo alto, como demuestran sus 56 victorias de 2025. Para Chwalinska y Kartal, en cambio, en Wuhan empieza otra temporada.
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